Bueno, regular, malo y terrible

Hace una semana que nos mudamos a una pequeña casita construida en el patio trasero de una casa más grande.
Este pequeño hogar tiene cosas muy chulas como ventanas que dan al jardín y por las que entra el sol, una justo enfrente del fregadero de la cocina, un sofá muy cómodo y mucha tranquilidad.
Cosas regulares como la falta de lavadora, una iluminación artificial muy falta de cariño y una distribución de enchufes un tanto caótica.
También tiene cosas malas, como un colchón duro como una piedra y un suministro de agua caliente que hace que o te abrases con cuatro gotas o te congeles con un caudal aceptable para una ducha.
Y después tiene cosas terribles como una ausencia total y absoluta de señal de WiFi de la casa grande que hace que para tener un resquicio de conexión tenga que ir a mendigarlo cruzando el jardín hasta pegarme a su entrada. Un drama.

  1. vitibel

    28 julio 2015 at 18:56

    Puedes hacerte fotos de mística que bebe té en el jardín mientras mira al horizonte. Luego te pegas a la puerta del vecino como una salamanquesa y las subes al blog xD

    (¿Qué tal la cocina de la casita? ¿está apañada?) ♥

    1. Carabiru

      28 julio 2015 at 18:59

      Me tengo que comprar un kit para beber tereré y hacerme la mística paraguaya, jajaja.
      La cocina es amplia pero le falta todo mi arsenal cocineril, a ver si nos vamos apañando.
      😉

  2. etringita

    28 julio 2015 at 21:09

    Esperemos que lo regular, lo malo y lo terrible se solucionen pronto. Mientras, a disfrutar de las demás y a tomárselo como una aventura. :****

    1. Carabiru

      28 julio 2015 at 21:12

      Hay cosas que sí, a otras habrá que acostumbrarse. 🙂

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